IDENTIDAD DE MARCA
Rediseño de marca: el caso de Valor y Detalle
Cuando una identidad necesita evolucionar
Una identidad de marca debe representar a una empresa, pero también debe ser capaz de adaptarse a los diferentes soportes en los que necesita comunicarse.
Este era el punto de partida de Valor y Detalle. Su identidad anterior no terminaba de responder a las necesidades de la marca y ofrecía pocas posibilidades de adaptación. El objetivo del proyecto era desarrollar una imagen más moderna, limpia y versátil, acorde con su posicionamiento y con el público corporativo al que se dirige.
A partir de este planteamiento, De Otra Forma desarrolló un rediseño de marca basado en un nuevo monograma y un sistema visual preparado para crecer y aplicarse de forma coherente en diferentes formatos.
El punto de partida: una identidad con limitaciones
El logotipo anterior de Valor y Detalle contaba con una identidad reconocible, pero su planteamiento gráfico ofrecía pocas posibilidades de adaptación a las nuevas necesidades de comunicación de la empresa.
El reto no consistía únicamente en actualizar su aspecto. Era necesario crear una identidad más flexible, capaz de funcionar con claridad tanto en soportes digitales como en aplicaciones físicas y, al mismo tiempo, representar mejor el posicionamiento de Valor y Detalle dentro del ámbito de los regalos corporativos y las experiencias de marca.
El proyecto comenzó, por tanto, con una pregunta: ¿cómo simplificar y modernizar la identidad sin perder la personalidad de Valor y Detalle?

La propuesta: convertir VYD en el nuevo elemento identificativo más caro sale
La respuesta parte del propio nombre de la empresa. De Otra Forma propuso construir un nuevo monograma a partir de las iniciales VYD, simplificando la identidad y creando un elemento gráfico con mayor capacidad de adaptación.
Las tres letras se integran en una única composición, dando lugar a un símbolo reconocible que puede funcionar tanto acompañado del nombre completo como de forma independiente.
El cambio también afecta al lenguaje visual de la marca. La nueva tipografía, el uso de tonos oscuros y el detalle dorado aportan una imagen más sobria y contemporánea, acorde con el público corporativo al que se dirige Valor y Detalle.

Una identidad diseñada para adaptarse
na de las claves del rediseño de marca ha sido pensar desde el principio en sus aplicaciones. Una identidad corporativa no puede limitarse a funcionar correctamente en una única composición: debe mantener su personalidad en soportes, tamaños y formatos muy diferentes.
El nuevo sistema de Valor y Detalle permite utilizar el monograma VYD como elemento protagonista o combinarlo con el nombre completo y el descriptor Corporate Gifts & Brand Experience, según las necesidades de cada aplicación.
Esta versatilidad facilita trasladar la identidad a la comunicación diaria de la empresa manteniendo una imagen gráfica coherente y reconocible.

Del logotipo a un sistema de identidad
El trabajo de identidad continúa más allá del logotipo. La nueva imagen de Valor y Detalle se está trasladando progresivamente a los diferentes elementos que forman parte de su actividad y de la relación cotidiana con sus clientes.
Papelería corporativa, tarjetas, firma de correo electrónico, presentaciones PowerPoint, bolsas, pegatinas, hojas de envío o cajas son algunos de los soportes previstos dentro del desarrollo de la nueva identidad.
El objetivo es que cada aplicación pueda reconocerse como parte de una misma marca, independientemente de su formato o función. Una identidad visual eficaz necesita precisamente eso: criterios gráficos capaces de mantenerse cuando la marca pasa del diseño a su utilización diaria.

¿Qué aporta un buen rediseño de marca?
Rediseñar una marca no significa simplemente cambiar un logotipo. El objetivo debe ser construir una identidad que responda mejor a la situación actual de la empresa y que pueda acompañarla en su evolución.
En el caso de Valor y Detalle, el proyecto ha permitido simplificar su lenguaje visual, mejorar las posibilidades de aplicación de la marca y desarrollar una imagen más acorde con el mercado corporativo al que se dirige.
El resultado es una identidad preparada para funcionar en diferentes soportes manteniendo unos criterios gráficos comunes: desde una tarjeta o una firma de correo hasta una presentación, una bolsa o el packaging utilizado para entregar un producto.
Una identidad preparada para crecer
Una identidad de marca debe funcionar hoy, pero también estar preparada para las necesidades que puedan aparecer mañana. Por eso, un proyecto de rediseño de marca necesita contemplar desde el principio cómo se comportará el sistema visual cuando se traslade a diferentes formatos y canales.
El proyecto desarrollado para Valor y Detalle parte de esa idea: crear una identidad más limpia, versátil y reconocible, capaz de mantener una imagen coherente a medida que se incorporan nuevas aplicaciones.
De Otra Forma entiende la identidad de marca como un sistema completo: estrategia, logotipo, tipografía, color y aplicaciones trabajando bajo unos mismos criterios gráficos.

Si una empresa necesita crear su identidad o actualizar una marca existente, puede conocer el servicio de Identidad de Marca de De Otra Forma.
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