Xiz: Frescura asturiana y elegancia en cada gota
Crear un nombre para una nueva marca no es sencillo.
Porque una marca que aún no existe no tiene personalidad ni carácter.
Sin embargo, cuando se le pone nombre, todo cambia.
Así, la marca empieza a definir quién es.
Además, el nombre ya sugiere rasgos propios.
Y, por tanto, también marca un camino.
Por ese motivo, realizar la propuesta de un nombre de marca tiene enormes implicaciones estratégicas que se deben considerar
detenidamente.
CREACIÓN DE MARCA
- Nombre corto (monosílabo): fácil de recordar.
- Significa “tiza”: se presta al juego gráfico
- Evoca la infancia: el juego, pintar, despreocupación, facilidad, sencillez…
- Tres letras que se prestan a desarrollos gráficos interesantes
- Descripción onomatopéyica del producto
- Características fonosimbológicas muy interesantes: mucha personalidad
CREACIÓN DE IMAGEN PARA LA MARCA
El nuevo producto surge de la apuesta innovadora de Llagar Castañón.
Además, reinterpreta la sidra, uno de los productos más tradicionales de Asturias.
Por eso, desde el trabajo desarrollado por De Otra Forma®, el objetivo fue abrir nuevos mercados.
Y, al mismo tiempo, atraer a nuevos consumidores.
La imagen de marca debía transmitir ligereza, frescura y suavidad.
En coherencia con las características del producto.
Y en sintonía con los códigos de su categoría.
Otra de las claves de la nueva marca es su origen asturiano.
Un rasgo que define el producto.
Y una de sus principales señas de identidad.
Además, aunque no se exprese de forma explícita en la identidad verbal,
la marca deja entrever su origen.
Es un producto derivado de la manzana.
Y de la sidra.
Buscamos transmitir elegancia y sofisticación.
Especialmente pensadas para determinadas situaciones sociales.
Sin embargo, evitamos una imagen rígida o seria.
Siempre acorde al producto y al perfil del consumidor.


